Células IPS

En el lenguaje de la medicina existen dos tipos de células madre, las ES (Embryonic Stem) conocidas en español como células embrionarias y las IPS (Induced Pluripotent Stem) que se traducen como células madre pluripotenciales inducidas.

Células IPS

Las primeras son naturales, producidas por otras células madre dentro de un organismo; las segundas son células normales que a través de un proceso desarrollado en laboratorio se convierten en pluripotenciales (susceptibles de crear otras células). Esta evolución las convierte en células reprogramadas capaces de comportarse como las células embrionarias.

En ambos casos, las células son capaces de multiplicarse indefinidamente dependiendo de las necesidades del organismo del que formen parte.

Qué son las células IPS

El descubrimiento de las células madre pluripotenciales implica, sin lugar a dudas, uno de los mayores avances científicos en materia de genética de los últimos siglos. Las posibilidades que ofrecen los tratamientos con células pluripotenciales son muchísimas y, debido a la gran controversia que representa el uso de células embrionarias en los tratamientos clínicos, esta podría ser una solución alternativa puesto que consiste en la utilización de células madre que no provienen de un embrión. Esto significa que es un método que deja al margen las consideraciones éticas vinculadas a este tema.

A diferencia de las células madre embrionarias, las pluripotenciales inducidas se crean partiendo de células somáticas que se extraen del mismo paciente, esto permite evadir uno de los mayores problemas que presenta el uso de células madre en la medicina, el rechazo inmunológico a las ES. Al ser células del propio individuo no hay ningún riesgo a que su organismo rechace las células reprogramadas o que éstas reaccionen de forma negativa al entrar en contacto con su organismo.

Qué son las células IPS

Para qué sirven las células IPS

Las aplicaciones de las células IPS en tratamientos médicos son muchísimas. Debido a esa capacidad de renovarse ilimitadamente, ofrecen un buen punto de partida para el tratamiento de casi cualquier dolencia, porque pueden servir para obtener cualquier tipo de célula (realizando un seguimiento y control exhaustivo en laboratorio).

Entre las aplicaciones fundamentales de las células IPS está la investigación. Para poder combatir las enfermedades es fundamental comprender cómo se desarrollan con lujo de detalle. A través de la modificación de células en laboratorio, se puede llegar a emular ese proceso de deformación que vive nuestro organismo con determinadas enfermedades y, partiendo de ahí, comprender de qué forma se lo puede sanar. En todo este proceso la investigación del comportamiento de las células en laboratorio es imprescindible.

En el tema de la reprogramación celular el futuro es sumamente prometedor. Entre las fundamentales aplicaciones que presenta se encuentra el reemplazo celular que consiste en el cultivo de células del propio paciente para ser usadas en el tratamiento de cualquier dolencia que le aqueje, sabiendo de antemano que dichas células serán absolutamente compatibles con su sistema inmune. La corrección de enfermedades genéticas y la cura de enfermedades cardíacas, son sin duda los puntos en los que se halla puesto el mayor potencial de esta investigación, aunque de momento las expectativas son sólo teóricas.

Se cree que en el futuro la aplicación de las células IPS en tratamientos de diversa índole será todavía más viable, ya que permiten tener un suministro ilimitado de células y tejidos, para reemplazar los dañados en un paciente y tratar así incluso enfermedades hasta ahora de imposible cura.

Al día de hoy el tratamiento con células IPS no se ha diversificado tanto dado que todavía existen algunos problemas. Uno de los más importantes y que ocupa el trabajo de muchísimos científicos es el comportamiento que estas nuevas células presentan.

Se cree que a causa de una reprogramación deficiente o a cuestiones vinculadas a los cambios genéticos a los que se encuentran expuestas todas las células, el comportamiento de estas células reprogramadas no es del todo estable, y en eso se diferencian notablemente de las células madre embrionarias; por esta razón no puede decirse que el uso de las células IPS en tratamientos clínicos pueda ofrecer los mismos resultados que los que se efectúan con células madre embrionaria. Sin embargo, se espera que en el futuro estas complicaciones puedan sortearse y estemos ante un descubrimiento alucinante que permita una mejora rotunda en nuestra calidad de vida.