Células madre para lesiones cerebrales

Los tratamientos con células madre son cada vez más populares en diversas ramas de la medicina y la ciencia. Uno de sus usos más llamativos es en la cura de lesiones cerebrales. Si tenemos en cuenta que es uno de los problemas que implican un desafío rotundo para la ciencia desde sus orígenes, podemos decir que es un paso importante.

Células madre para lesiones cerebrales

Qué son las células madre

Nuestro cuerpo se encuentra formado por células de diferentes tipos; ellas son las responsables de preservar el buen funcionamiento de cada una de las funciones de nuestro organismo. Gracias a ellas nuestros riñones limpian la sangre, nuestro corazón la bombea a cada uno de los órganos de nuestro cuerpo, nuestra piel se renueva, nuestros cabellos crecen.

Nuestras células tienen un tiempo de vida finito y cuando una de ellas muere en su lugar aparece otro que continúa llevando a cabo la tarea de la anterior. Las células son creadas por otras células que se conocen con el nombre de células madre: cuando éstas se dividen se forman las nuevas células. Las células madre se activan cuando alguna célula del cuerpo se lesiona o muere y al crear nuevas células reparan los tejidos dañados. Podríamos decir, entonces, que gracias a las células madre podemos mantenernos sanos.

Gran parte de las células se encuentran en nuestro cerebro, coordinando el trabajo de los órganos del cuerpo. Cuando una persona sufre una lesión cerebral por causas externas (debido a un traumatismo o accidente craneoencefálico) o internas (como consecuencia de un accidente cerebrovascular) estas células mueren y entonces es necesario estimular el desarrollo de nuevas células que continúen desarrollando el trabajo de éstas. No obstante, a veces, las células dañadas son demasiadas o no existen células madre capaces de regenerar los tejidos estropeados; en tales circunstancias es necesaria la asistencia de la medicina para colaborar con la reconstrucción de las células dañadas.

Combinación de tratamientos contra enfermedades degenerativas

Estudiar el desarrollo de las enfermedades neurodegenerativas y descubrir diversas formas de detener su avance es uno de los principales objetivos de los neurocientíficos. Hasta el momento no se conocen pruebas contundentes que afirmen que se ha hallado la forma definitiva de bloquear el avance del deterioro de las funciones vitales. No obstante, teniendo en cuenta los resultados que el tratamiento con células madre está dando, podría decirse que ya se comienza a atisbar una solución para, mínimamente, comenzar a tratar estas desagradables enfermedades.

tratamientos contra enfermedades degenerativas

Gracias a los avances científicos que han tenido lugar en los últimos años, no sólo sabemos mucho más de cómo funciona nuestro organismo y el del resto de los seres vivos sino que además somos capaces de curar aquellas dolencias que antes parecían imposibles de tratar. Tal es así que en materia de salud cada vez se conocen más tratamientos contra enfermedades de riesgo que nos pueden permitir una mejora en nuestra calidad de vida.

Los tratamientos con células madre para tratar lesiones cerebrales representan un salto abismal hacia un futuro esperanzador en el mundo de la medicina. Este tipo de tratamiento consiste en construir nuevos vasos sanguíneos en las zonas dañadas a partir de la implantación de estas células madre en la médula ósea del paciente.

Este tipo de tratamiento se combina con una serie de fármacos que colaboran con el desarrollo de nuevos vasos sanguíneos que ayudan a recuperar los tejidos neuronales dañados. Además suele acompañarse de una dosis determinada de ácido lipoico, que se considera un antioxidante ideal para beneficiar la neurorregeneración.

Es importante señalar que el ácido lipoico es un excelente componente para tratar toda serie de enfermedades degenerativas, tales como la neuropatía diabética. Dados los buenos resultados que ofrece, su combinación con la implantación de células madres para reconstruir los daños cerebrales parece una excelente alternativa para ayudar a aquellas personas que han sufrido un accidente o que, por alguna razón padecen de una pérdida cerebral de importante envergadura.

La combinación de antioxidantes y células madre parece ser una potente forma de reparar los daños cerebrales. Teniendo en cuenta que una de las principales causas de mortalidad en el mundo es el daño cerebral, sobre todo durante los primeros años de vida, este tipo de tratamientos podría ser brindar un foco de luz y esperanza ante esta problemática.